Empiezo a sospechar que, vista desde fuera, Deriva Cultural puede parecer una revista especializada en necrológicas. Festivales que ya no existen. Cineastas que ya no están. Proyectos que murieron en silencio, sin comunicado oficial y sin segunda oportunidad. No es exactamente una estrategia editorial. Es más bien una coincidencia un poco lúgubre. De momento he…